|
|
GRITA
En medio del silencio
siempre crece la tiranía, en Las Navas no debe haber silencio.
Nuestro alcalde y séquito han bañado todo con ese silencio que
aplaca a la verdad, pero ya está bien. Siempre desde su desprecio
a la pluralidad y al diálogo, siempre irrumpiendo contra todo
aquel que opinara o actuara con distintas ideas, siempre contra el
progreso cultural y social, siempre con prepotencia.
“El Naviero” ya ha podido comprobar todo esto en sus propias
carnes, y aun así hemos seguido haciendo bastantes propuestas a
sabiendas de que acabarían en la papelera. No cedemos en nuestro
empeño y nunca lo haremos. El tiempo ha demostrado lo que no puede
demostrar la frágil memoria humana, todas las actuaciones
negativas de nuestra alcaldía han terminado por explotar y
nosotros hacemos lo que hemos hecho siempre, contarlas.
Pero esta vez se respira algo distinto en el ambiente, y ese algo
distinto es que ya mucha gente no esta dispuesta a pasar ni una
mas.
No me pondré aquí a enumerar la lista, no corta por cierto, de
lamentables sucesos acaecidos hasta el momento en este largo
mandato popular, pero si recogerlos todos en tres apelativos :
hormigón, discriminación y dinero.
Todos ellos marcados y definidos por un hecho relevante, mayoría
absoluta, que aunque a veces teóricamente no lo haya sido,
realmente si lo fue.
Las mayorías son peligrosas cuando caen en manos de personas
sedientas. Y se puede estar sediento de muchas cosas, no solo de
agua. Sed de poder, sed de bienes, sed de invulnerabilidad. Quién
tenga ojos que vea.
Fielmente creo todo lo dicho hasta ahora, pero hay un punto en el
cual he de aceptar la realidad, el alcalde es electo, es decir, si
esta gobernando es por que le han votado. Y digo han porque, por
si a alguien le quedaba alguna duda, yo no le voté. Es
inconmensurable, gobierna legítimamente, y por supuesto el
porcentaje de vecinos que le apoyó sus motivos tendrá, no lo
discuto, y los respeto profundamente, cada uno es libre y está en
su derecho a elegir.
Pero hoy por hoy debemos dejar las ideologías de lado, centrémonos
en hechos y analicémoslos. Se han acaecido una serie de sucesos
que no dejan lugar a la subjetividad, son objetivos y algunos de
ellos han salido en los periódicos, todos los conocemos, como
también conocemos las declaraciones estelares en medios de
comunicación de nuestro alcalde. Valorando esto objetivamente, no
cabe lugar para la ideología si no para el sentido común. Yo no
veo la figura de un alcalde de un pueblo como un puro
representante ideológico, la veo mucho más personalmente. Un
alcalde, para mi, ha de ser una figura muy humana que represente a
todos los vecinos, que haga cosas para el interés general y que
represente al pueblo en el exterior con maneras, presencia, y
lucha por intereses locales. Un alcalde para mi debe ser un vecino
más, dejando la ideología en segundo plano, y centrándose en el
bien del pueblo. Y por supuesto un alcalde, para mi, debe ser
honrado.
Hoy por hoy creo no esta muy cumplido mi estereotipo de
alcalde....
...Y la lucha continua, también nosotros tenemos pleno derecho a
luchar.
Mariano
Moral
|
|