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OJOS QUE NADA ESPERAN
La rabia y la impotencia que siento ahora
mismo solo son comparables al asco que me produce el hecho de que
un voto valga más que cualquier vida. Y de esta manera me convenzo
definitivamente de que cualquier vida vale más que la de aquellos
que anteponen su ambición a los derechos fundamentales de las
personas.
Acabo de ver la magistral película Hotel
Rwanda. Solo en dos horas he comprendido todo lo que significa
una vida, y a su vez todo lo que no significa. Cada tres segundos
muere un ser humano a causa de lo que, para nosotros, es una vida.
¿Y que es?.
Explotación, venta de armas, destrucción,
trafico de personas, pobreza, guerras, desigualdades, usurpación.
Dinero. Poder. Occidente y todo lo que representa. Muerte.
Desinformación. Votos.
Ni siquiera parece real que la muerte valga
más que la vida.
Pero así es, así es.
En el mundo se suceden tragedias brutales
diariamente, tragedias que nosotros* (*pobres incautos de
occidente a los que poco a poco nos convierten en autómatas para
que creamos que somos ricos y felices) vemos como si fueran de
otro planeta, o directamente no vemos. Todo es un huracán de
barbarie incontenible, me horripila, me estremece, me deja
impotente, me aplasta....y, por eso, inconscientemente estoy
empezando a tener una escala de valores distinta a la que tenía
hasta ahora. Hay cosas que para mi pasan definitivamente al mundo
de la idiotez y se tornan irrelevantes. Cosas que generalmente han
sido utilizadas por el poder para mantenernos distraídos y
hacernos perder la noción de la verdadera realidad. Estas
situaciones, instituciones y comportamientos que mencionare a
continuación para mi no pasan de estupideces con las que se
enriquecen unos pocos y con las que se llenan tontamente espacios
informativos. Son estupideces que poco a poco acaban con el tercer
mundo, el cual también está en occidente, porque lo sumergen en el
olvido, y con el también nuestra libertad e inteligencia.
No mencionaré la televisión y sus
contenidos, lo doy por entendido.
Pero si mencionaré a la iglesia católica,
circo y espectáculo donde los halla, que se manifiesta por la
familia pero jamás por el hambre, la guerra y la injusticia. Que
le zurzan a la iglesia ( que no al cristianismo, cosa muy distinta
de la iglesia para mi), que le zurzan pues a ella y a parte de sus
seguidores que van a misa los domingos pero nada hacen por nadie
que no sean ellos mismos. Hipocresía donde las halla.
También mencionaré a la mayoría de los
políticos. Gente cogida de sus testículos por la economía y las
multinacionales. Hombres que acaban tarde o temprano interponiendo
el poder a la vida, provocando guerras y desprestigiando a las
ideologías que representan.
Por supuesto, y casi con preferencia, no me
puedo olvidar de todos aquellos militares que aun piensen que por
llevar un arma tienen derecho a decidir sobre los destinos del
pueblo. Que se pudran.
Le pueden dar por ahí mismo a los
nacionalistas y a los que dicen que no lo son. A ambos. A los que
hablan de España o de Galicia, Euskadi, Cataluña....Porque el
mundo es de todos y sus absurdos orgullos patrios no han traido
más que guerras a lo largo de la historia.
Me la traen floja todos esos ricachones y
famosos que por donar un par de millones ya se creen hermanitas de
la caridad, en realidad solo quieren un poco de autocomplacencia
para amortiguar su podredumbre y además publicitarse.
Y por supuesto los acaldes que, como el
nuestro, todavía no comprenden que el pueblo no tiene dueño y
menos aun ellos. Que son caciques cuando su obligación es ser
empleados de la ciudadanía. Que se crecen ante el poder y se les
nubla la vista con tanto cetro y tanto adulador. Para mi
significan menos que nada.
Menos casi que todos aquellos que usan la
violencia para imponer sus ideas o su autoridad. Incluidos todos
esos niñatos fanáticos que van veinte a dar una paliza a quien no
les cae en gracia. Es una lástima que malgasten su fuerza en actos
tan absurdos e inútiles.
Que se vallan a freir espárragos también
todos esos moralistas y filosofillos que fabrican armas, provocan
guerras y luego hacen apología de la paz. Y también los grandes
constructores capaces de quemar bosques y vidas por levantar sus
imperios. Los detesto.....
.....Y desgraciadamente podría seguir así
infinitamente porque hay demasiadas cosas que me parecen memeces
sin importancia y a su vez bochornosas. Sin embargo las que
verdaderamente la tienen son ignoradas de manera consciente y
rotunda. Todo es patético.
Por favor, no se pueden tolerar las
desigualdades tan abismales que existen. Mientras nosotros caemos
en la red de la información mediática y de los personajillos sin
corazón que rondan nuestra actualidad y nos absorben la cabeza con
el fin de mantenernos idiotizados y distraídos, miles de caras
como esta pasan a ser moneda de cambio para mantener viva la gran
mole devoradora y macroconsumista en que se ha convertido
occidente.
Solo por estos ojos, que hacen llorar los
míos, que se pudran los curas, los políticos, los alcaldes, los
futbolistas, los moralistas, los nacionalistas, los
constructores.... Que se arrodillen todos, que se arrodillen,
ante lo realmente importante, ante estos confusos y hambrientos
ojos que ya nada esperan de nadie......

Mariano
Moral
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