LA
LEY DE UNIVERSIDADES Y LA IGUALDAD
El
10 de enero de 2002 entró en vigor la Ley Orgánica 6/2001
de Universidades promulgada el 21 de diciembre de 2001.
Ha pasado más de un año y las manifestaciones en contra
de la ley siguen tan vivas como cuando el gobierno presentó
el anteproyecto de ley, para muestra las manifestaciones
como la convocada el 13 de febrero en Madrid.
Para conocer algo más esta polémica ley nos reunimos con
Jorge Rochet, uno de los responsables
de los estudiantes de Juventud Comunista del Partido Comunista
de Madrid.
En la vida de la Universidad es de especial relevancia los
órganos de gobierno, al ser los que determinarán las determinadas
actuaciones a realizar en la comunidad universitaria.
En este punto Jorge Rochet señala
que la participación anterior a la LOU ya era reducida,
dependiendo de los estatutos de cada universidad el decidir
ese nivel de participación. Con la LOU los niveles participación se han visto drásticamente
reducidos, así
el 51% de los votos corresponden a los profesores, mientras
que la cuota del voto estudiantil se ha visto relegado a
niveles mínimos, impidiendo, de esta forma que tenga
apenas relevancia frente
al papel de rectores, catedráticos y Consejo Social.
Añade que el Claustro Universitario se erguía como órgano
de máxima representación y donde las decisiones que en el
se tomaban tenían fuerza. Ahora el Claustro ha perdido su fuerza siendo los Consejos
Sociales quienes determinan el presupuesto para cada uno de los años, y
quien tiene la facultad de determinar el presupuesto
también la tiene para indicar que actuaciones deben llevarse
a cabo y cuales no.
Otro punto importante que introdujo la LOU viene
determinado por el establecimiento de una
prueba diferente por universidad para el acceso a la universidad, así como la necesidad que
en algunas capitales de provincia deban realizarse
tantas pruebas como universidades existan.
Jorge Rochet indica que antes existía
una prueba universal, la denominada selectividad, sin embargo
ahora se ha creado un doble filtro, por un lado la “reválida” (Prueba General de Bachillerato) y por otro el Examen de Ingreso que establezca cada una de las universidades. La primera
supondrá que un estudiante que haya cursado los dos años
de bachillerato pueda no obtener su título si no supera dicha “reválida” y la segunda determinará los criterios
de cada universidad para impedir
el acceso a la universidad de aquellos estudiantes que no
superen dicha prueba y que además no obtendrán el título
de bachillerato, habiendo perdido así dos años.
La reválida pone de manifiesto que el sistema educativo no tiene en cuenta la evaluación
continua de conocimientos si
no que será la prueba de “reválida” la que determine sus
conocimientos, por mucho que las notas de cada uno de los
cursos se pondere.
Las
pruebas de acceso a la universidad son segregadoras, ya que las universidades con más prestigio
establecerán un nivel más alto para hacer que sólo los estudiantes con mejor expediente puedan acceder, dejando fuera a
una gran mayoría. Mayoría que tendrá que buscar
su carrera en otras comunidades pudiendo darse la circunstancia de que un estudiante de Madrid
tenga que irse a Extremadura o uno de Castilla y León a
Valencia.
Estas pruebas de acceso son fiel copia del sistema estadounidense que tanto hemos visto en las películas, en el que los estudiantes
tienen que luchar por conseguir una universidad que les
ofrezca una cierta calidad y garantía. Llega hasta tal
punto la copia que la LOU permite la entrevista personal
de cada estudiante con representantes de las universidades. Aunque serán los estatutos de cada universitaria y la normativa
de cada Comunidad Autónoma los que fijen tales extremos
la LOU lo permite.
Según
lo anterior ¿pueden las Comunidades Autónomas establecer
un sistema parecido al anterior a la LOU?
Las
Comunidades Autónomas establecerán el contenido de los estatutos de cada universidad que si bien puede
ser similar al anterior a la promulgación de la ley
nunca será igual puesto que existirán diferencias
entre las diferentes Comunidades Autónomas, algo que anteriormente no ocurría, generándose de esta
forma una gran desigualdad.
Otro aspecto que en el que el gobierno hizo especial hincapié
fue en el tema de el sistema de las becas estaba garantizado
¿es cierto?
La realidad demuestra que se ha reducido el número de becas, así en ocasiones un estudiante de una comunidad solicitaba
el ingreso en varias universidades, y ese estudiante era
incluido en todas ellas de forma que se impedía el acceso
de otros a las plazas vacantes, igualmente algunas convocatorias
han caído en la oscuridad, al no haber recibido la publicidad
mínima lo cual ha supuesto que no fueran solicitadas, y
en otros casos se han establecido como requisitos necesarios
circunstancias que con anterioridad sólo servían para obtener
más puntos.
Los defensores de la ley manifestaban que el sistema de elección
de profesorado sería mejor y que por lo tanto la calidad
de la enseñanza universitaria mejoraría ¿realmente se ha producido
mejora en la calidad del profesorado?
Señala Jorge Rochet que no
se elimina la endogamia universitaria, al contrario, se aumenta, puesto que
la eliminación de los estudiantes de los Consejos de Departamento supone
que el sector que pudiera ser más critico
con las decisiones adoptadas dentro de dichos órganos desaparece, favoreciéndose de esta forma decisiones
arbitrarias, esto junto con el aumento de la capacidad decisoria
del rector hace que no se asegure que las
personas elegidas para hacerse responsable de una materia
cumplan con la calidad que debiera exigirse.
Otro de los puntos calientes era el proceso de privatización de la universidad ¿cual es la realidad con la LOU?
El proceso no es nuevo ya venía dándose en algunas universidades
españolas como la Rey
Juan Carlos de Madrid donde la compañía Repsol es uno de
los mayores entidades que financian la universidad.
La
LOU permite que al Consejo Social se integren agentes sociales
que pueden ser sindicatos, y en especial empresas privadas, y puesto que el Consejo Social controla el presupuesto,
también determinará aquellas actividades o carreras
que son de interés, interés que vendrá determinado por la necesidad de las empresas que financian
la universidad que fijarán las carrera y los contenidos
de las mismas en aras de satisfacer sus necesidades futuras. Se dará especial atención a aquellas carreras que puedan generar un beneficio
empresarial, desdeñando aquellas que no lo produzcan o que
produciéndolo no sea de utilidad para la empresa.
Además se está favoreciendo un chantaje puesto que
a la empresa no le interesa una universidad reivindicativa
o problemática, y para evitarlo se aumentarán los controles
con el único fin de evitar que la universidad tenga mala
fama, que los alumnos no quieran elegir dicha universidad,
y que en consecuencia se tengan que bajar las notas de acceso.
Y ante este panorama, ¿qué
se puede hacer?.
La LOU supuso que los estudiantes se manifestaran en su contra,
de manera constante. Dichas manifestaciones
lograron informar a la opinión pública del problema que
suponía la ley, y ello supuso el apoyo generalizado de la sociedad español contra la
ley, en el momento actual
hay que seguir organizándose y
continuar las movilizaciones.
Sin embargo esta
ley no es algo propio de España, sino que es fruto de las directrices que la Organización Mundial del Comercio, el Banco Mundial
y la Unión Europea han
venido señalando, con el único objetivo de un mayor beneficio
para las empresa, tratando de llegar a la privatización
total de la universidad, máxime
ahora que dentro de la O.M.C.
se está elaborando el Acuerdo General sobre
el Comercio de Servicios que
conlleva la privatización de los servicios públicos estatales,
fijando además cláusulas estrictas para volver a establecer
un servicio como público.
El modelo de educación no trata de ayudar a la gente con
menos oportunidades. Así cuando el sistema necesitó
más gente cualificada no puso trabas al acceso universitario, sin embargo ahora ya no es necesaria
tanto universitario, por lo que hay que tratar de filtrarlo,
evitando su acceso al derecho a la educación universitaria.
La población española debe saber que cambiar la situación
es posible, ya que si no se pudiera hacer
nada no se hubieran conquistado en su momento los derechos
sociales y servicios públicos que hoy tenemos. Por ello a menos lucha se seguirán recortando derechos,
mientras que manteniendo la lucha se logrará que los recortes
sean menores o nulos.