La
codicia y la soberbia de la raza humana ponen a la humanidad
en guerra. La codicia de los países del llamado
“Primer Mundo” unos como Estados Unidos y Gran
Bretaña por obtener el control de un recurso tan importante en las economías mundiales
como es el petróleo, y otros como Francia y Alemania por mantener el sistema de concesiones que el gobierno iraquí
otorga a empresas francesas y alemanas. En ambos casos
subsiste un interés económico que puede acompañarse por
una necesidad de legitimación de la ONU, legitimación
que no será efectiva al ser Francia miembro permanente
del Consejo de Seguridad con derecho a veto.
Por otro
lado están otra serie de países que han adoptado una posición
ante la guerra, bien mostrándose contrarios al conflicto
armado, bien apoyando la idea de una intervención armada.
En éste
último bloque se encuadra el gobierno español, que no sólo ha
mostrado su apoyo incondicional al bloque anglo-americano
sino que ha tomado parte activa en la elaboración de una nueva
resolución que deje
sin efectos la Resolución 1441 y que abra
el camino para la guerra.
La actitud
del gobierno español ha sido reiteradamente repudiada
por la sociedad en su conjunto, sociedad que se ha echado
a la calle para reivindicar la solicitar que no se produzca
la guerra, que por desgracia se presenta como
inminente.
Es aceptable
que un país como Estados Unidos desconozca cuales son
los efectos directos e indirectos de una guerra, más
países
como Inglaterra y España que han tenido que soportar dos
guerras mundiales y una guerra civil respectivamente
en el siglo pasado debieran
prestar una atención mayor a las consecuencias que supone
la guerra y a quienes en realidad van a sufrir
el conflicto durante su transcurso y cuando el mismo acabe:
la población civil.
Con la “Guerra del Golfo”, se pudo ver alguna de los
daños que en la población civil de Iraq se produjeron: falta de sistemas de abastecimiento de energía
y agua potable, enfermedades, hambruna, deportaciones,
familias destrozadas...
Desde el
naviero nos sentimos más preocupados por las consecuencias
que la guerra provocará en la población civil iraquí que
por si los F-18 acertarán a meter una bomba por el hueco
de una chimenea o si Sadam Hussein será
finalmente derrocado del poder, por ello nos pusimos en
contacto con Olivia Acosta, del Departamento de Comunicación de Cruz Roja
Española, para solicitarla
nos pusiera en contacto con personas que pudieran informarnos
de la situación en que se encuentra el pueblo iraquí y
cuales serían los efectos de la guerra.
Olivia Acosta nos puso rápidamente en contacto con Pilar
González Laso y Cristina Castillo, ambas forman parte de la Unidad de Asia y Medio Oriente del Departamento Internacional
de Cruz Roja Española, y hacer una recopilación de cómo era Iraq antes de la Guerra
del Golfo, después y cual es la situación actual.
¿Cuál era la situación previa
al inicio de la Guerra del Golfo?
Nuestro trabajo en Iraq se centró en la capital Bagdad. La
capital era una ciudad con grandes edificios, buenos servicios
sociales, con un nivel educativo interesante y con un
buen nivel de vida; Iraq en esos momentos era uno de los
países más ricos y florecientes de la zona.
¿Cómo se encontraba en esos
momentos la red sanitaria?
Al igual que el resto de infraestructuras el sistema sanitario
era bueno aunque no se estaba invirtiendo el dinero suficiente
en rehabilitación.
¿La Guerra del Golfo además de pérdida
de vidas que supuso?
Tras la Guerra el nivel de vida de los iraquíes se desplomó,
y la red sanitaria se encuentra muy mal, no
hay sitios de rehabilitación para los enfermos, no existe inversión en mantenimiento de locales sanitarios,
de manera que se puede morir de
una simple diarrea, además
en el sur existe un gran número de niños
con leucemia y que se ven avocados a morir al ser imposible su tratamiento en las circunstancias actuales.
¿El acuerdo de petróleo por
alimentos sirvió de algo?
Lo cierto es que se pudo notar una cierta mejoría pero es
insuficiente para hacer frente a la realidad del país.
¿Cuáles han sido las actividades
de Cruz Roja tras la Guerra del Golfo?
Cruz Roja creó un programa de refuerzo de las 19 filiales
del país, con el fin de tener personal encargado de realizar
programas sociales, preparar almacenes así como mantener en alerta
personal para el supuesto de que estalle el nuevo conflicto así como para los
numerosos terremotos que se producen en la zona por las
características de la misma.
Por otro lado Cruz Roja está trabajando en la reconstrucción de centros primarios de salud y en creación
de redes de saneamiento y agua potable.
¿Qué medidas se están tomando
ante la posible nueva guerra?
Se están reforzando los programas de evacuación de heridos, repartición de ayudas,
así como preparando las vías para movilidad de los ciudadanos dentro del territorio
Iraquí.
El
desplazamiento de personas ya ha comenzado, en especial hacia Jordania donde se han instalado dos campos de
refugiados con capacidad para 100.000 personas, donde existen unidades
de ayuda de emergencia y salud.
¿En que otros países existirán
campos de refugiados?
En Irán serán 19 los campos y 2 o 3 en
Turquía, aunque también en la zona
desértica del país se
establecerán campamentos que asistan a las iraquíes que
abandonan el país.
Además en la zona de exclusión del ejército iraquí se están
reuniendo los opositores al régimen de Bagdad, algo que
puede transformar la zona en un lugar problemático tras
la guerra si ésta al final se inicia.
¿Que medios aportaría Cruz
Roja desde España en caso de guerra?
En España están localizables en todo momento un equipo 150 personas, de las cuales podrían partir con urgencia par Iraq
10 en un primer momento. Son sanitarios que tienen
una formación standard con sanitarios del resto de países
en que Cruz Roja tiene preparados grupos, este
formación permite que personas de un país puedan
trabajar eficazmente con personas de distinta nacionalidad sin ningún tipo de problema.
La posición del gobierno
español es el apoyo a la guerra contra Sadam
Hussein pero ¿ha previsto el
gobierno algún tipo de partidas para ayudar al pueblo
iraquí?
Creemos que sí, que el gobierno está creando algún plan de
actuación que se canalizaría a través de las O.N.Gs.
distribuidas en la zona y en el supuesto de que se comenzara
el conflicto la ayuda aumentaría.
¿Qué podemos hacer desde aquí?
Continuar con el “No
a la Guerra” para tratar de evitar
el conflicto. Y en el caso de que este comience
ayudar a las O.N.Gs. y Cruz Roja para que tengan los medios materiales y financieros que permitan asistir
a los ciudadanos de Iraq durante y después del conflicto.
Nota:
Agradecer a Olivia Acosta por
su facilidad de acceso y rapidez de trabajo, y a Pilar
González Laso y Cristina Castillo por su amabilidad y
disponibilidad en todo momento.