Cuando
estaba pensando en el título de este artículo,
no encontraba el adjetivo que encajaría en la
frase sin que pareciera ofensivo o que ocultase
la realidad del mismo.Por un lado pensaba en “buena”
y por otro en “grande” y ninguno de los dos me
valían.Si optaba por “buena” esto supondría poner
de manifiesto que la biblioteca actual no tiene
la calidad que estimo necesaria para una localidad
como Las Navas del Marqués, y desde luego esto
sería ofensivo y falso; ofensivo puesto que estaría
poniendo en tela de juicio la capacidad de los
titulares de la misma Purificación Santamaría
y José María Amigo, y nada más allá de criticar
a personas que han dado un nuevo impulso a la
biblioteca, que la han acercado a la calle, que
han promovido exposiciones, que han dado la posibilidad
a todos de acceder a libros que antes eran poco
menos que inaccesibles por el férreo control del
anterior titular D. Julián, que quizá evitase
que los libros pudieran caer en manos de desaprensivos
pero con el que tenías que lidiar una batalla
a muerte para acceder, incluso a las enciclopedias.
Por
otro lado otro lado optar por el adjetivo “grande”
daría la sensación de que el único objetivo del
presente artículo sería el de obtener un enorme
espacio arquitectónico para destinarlo a la finalidad
bibliotecaria, y tampoco es así.
La solución es tan simple, y a la vez tan compleja,
como el adjetivo “gran”. Simple porque cuando
a una persona algo le parece que es enorme, amplio
o cuando una acción es destacable lo primero que
le viene a la mente “es un gran…” en alusión no
ya al volumen del mismo sino al contenido y lo
representativo del hecho en sí. Y es tan compleja
porque el término “gran” contiene un significado
pleno, lleno de vida y de satisfacción personal,
puesto que supone reconocer un esplendor, o un
grado de perfección muy elevado.
Pero
no es aquí el objetivo ponernos a mediar sobre
si un adjetivo es explicativo o especificativo.
Se trata de poner de relieve la oportunidad que
tiene el municipio de disfrutar de una biblioteca
acorde a las necesidades del mismo con un coste
insignificante y con enormes posibilidades.
Actualmente la biblioteca posee un fondo bibliográfico
bastante interesante en sala, pero aún son muchos
los ejemplares que se encuentran en depósito por
no encontrar sitio donde mostrarse en sala. Los
depósitos se hallan atestados de grandes libros,
algo que digo con conocimiento de causa, puesto
que en una ocasión busqué un libro y se me dijo
que tal ejemplar estaba en depósito, circunstancia
que no fue obstáculo para que en ese mismo momento
fuese buscado y entregado para préstamo; puede
pensarse que era un libro de escaso interés o
de poca lectura, pero nada más allá, eran Los
hermanos Karamazov de Fiódor Dostoievski, gran
obra de la literatura universal. Podría pensarse
igualmente su ausencia en sala se deba a un erróneo
sistema de elección de libros para la sala. No
comparto esta idea ya que desde cuando está en
depósito, desde hace 5 años, 10 o 30 años, no
importa el tiempo, puesto que aun estando en depósito
desde el día anterior al que lo busqué hay que
pensar en cual fue la causa de su salida de sala,
y la verdad es que yo tengo una que combina la
falta de espacio y la llegada de alguna nueva
obra, que por nueva puede no ser mejor y que posterga
a otra al depósito.
Que
exista esta falta de espacio limita la capacidad
de solicitar nuevos fondos bibliográficos de las
autoridades competentes o si se producen donaciones
privadas, ya sean de editoriales, centros públicos
o de personas privadas, las obras aportadas deben
estar presentes en sala para evitar que de lo
contrario los donantes no vuelvan a aportar nuevas
obras, y si esto es así ¿cuál es la solución?
Sustituir libros de las estanterías y llevarlas
a un depósito, donde cada día hay más obras que
por más correcta que sea su ubicación están más
expuestas al deterioro, puesto que el depósito
lo constituyen dos habitaciones anexas en las
que no se entra si no es para buscar algún ejemplar.
Ante esta situación hay dos opciones: seguir limitando
la capacidad de la biblioteca y anclarse unas
decenas de libros nuevos cada año, o por el contrario
abogar por buscar una solución par engrandecer
la biblioteca en todos sus sentidos. Desde luego
que abogo por la segunda, por crear una biblioteca
que pueda aumentar su fondo bibliográfico año
tras año y que preste al público el mayor número
de revistas y periódicos en un espacio adecuado;
éste es otro asunto importante a tratar el espacio
no como capacidad métrica sino la adecuación del
mismo a las utilidades que se le deben dar. La
biblioteca no sólo ha de enfocarse como un lugar
para consulta y lectura de personas de una determinada
edad, sino que hay que luchar por un espacio atractivo
para todas las edades, que los niños pequeños
puedan acceder a textos apropiados a su edad y
que los adultos encuentren en la biblioteca un
lugar de ocio en el que disfrutar del placer de
leer, del que tanto nos hablan desde el Ministerio
de Cultura y del que se ha hecho publicidad en
todos los medios de comunicación.
La biblioteca ha de ofrecer otra serie de servicios
como una adecuada hemeroteca, con lo que no quiero
decir que el Times y Washington Press tengan que
estar en los estantes, pero sí un surtido número
de periódicos y revistas, estas últimas de temas
que puedan acercar a los jóvenes, tales como informática,
deportes, viajes, música e incluso sociedad, lo
que importa es que la biblioteca se convierta
en un lugar vivo del municipio y no sólo en un
lugar para los raritos que van a buscar libros.
No
hay que olvidar un servicio que ha de verse como
prioritario: una sala de estudio, o un lugar apartado
donde los cada día mayor número de estudiantes
que tiene el municipio puedan dedicarse al estudio
sin tener que escuchar ruidos, conversaciones
y otras molestias que les pueda evitar lograr
el fruto de su estudio.
Parece
algo utópico, pero Las Navas lo puede llevar a
cabo, y esto no lo pueden decir todos los municipios
de Castilla y León, además de ser una acción social
que beneficia a la sociedad puede ser objeto de
orgullo para el municipio.
Para
acometer la mejora hay que prestar atención a
dos aspectos, por un lado obtener una mayor superficie
para la biblioteca y por otro lado un aumento
de la dotación presupuestaria para un mayor personal
tanto de atención como de cuidado y mantenimiento
de la biblioteca.
El primer punto es el aumento de la superficie
destinada a biblioteca. En
este aspecto hay que señalar que la biblioteca
tiene un muro común con el antiguo salón de plenos
del Ayuntamiento (del actual sito en la calle
del casino) en el que ahora hay una pequeña sala
y un par de despachos como el del arquitecto y
de la policía municipal. Con la nueva sede del
Ayuntamiento de la Plaza de la Villa el actual
emplazamiento perderá la función de sede de la
corporación y por lo tanto deberá orientarse a
otra utilidad o dejarse vacío. Si hay otra utilidad
que el mismo debería asumir es la de biblioteca
municipal. Si ello se llevara a cabo se accedería
a un espacio mucho más amplio en el que se podría
satisfacer las necesidades de buenos servicios
de biblioteca que la misma debe tener, los cuales
ya han sido señalados anteriormente. Esta actuación
no sería algo descabellado y generaría para el
municipio un nuevo espacio de encuentro y aumentaría
el nivel educativo de la comunidad.
Por otro lado está el sistema de dotación presupuestaria
de la biblioteca, desconozco del sistema de financiación
actual, si bien creo que el mismo corre a cargo
del Ministerio de Educación y aún no siendo así,
teniendo el Ayuntamiento que hacerse cargo del
mismo, no puede negarse una partida acorde con
las necesidades de la biblioteca apoyándose en
la falta de fondos, pues la educación es un bien
superior y ha de potenciarse.
La ampliación debería suponer un aumento en el
servicio del centro no bastando que el mismo se
abra un par de horas al día, se requeriría una
ampliación del horario de apertura, un horario
de 16:00 a 21:30 en los meses de Septiembre a
Junio y un horario distinto en el periodo de Julio
y Agosto. Para ello quizá se necesite generar
una nueva plaza de ayudante de biblioteca o como
quiera determinarse la misma, de manera que se
generaría un puesto de empleo, que se cubriría
con total seguridad por algún vecino de Las Navas.
Supongo que para el Ayuntamiento de una población
en fuerte expansión, con proyectos atractivos,
el destinar una partida al pago de los salarios
de los encargados del mantenimiento de la biblioteca,
no desequilibra el presupuesto de las arcas municipales.
Tal vez alguien piense en la limpieza de la misma,
no hay nada más que señalar que la localidad ya
cuenta con una serie de personas encargadas de
la limpieza de los centros educativos, de las
cuales una puede encargarse de la limpieza de
la biblioteca, con el beneficio añadido de que
en invierno no habría que esperar al cierre de
la misma, pudiendo efectuarse la limpieza a primera
hora de la mañana.
No
puede olvidarse por otro lado el sistema de calefacción.
Si se crea una gran biblioteca la temperatura
debe estar acorde con la misma, no puede aceptarse
que las personas que allí acudan tengan que aguantar
frío, puesto que esto desanima a acudir, perdiéndose
el objetivo de lugar vivo de reunión social y
centro de estudios del que el municipio debería
sentirse orgulloso.