En el artículo de 24.11.2002
de El Rincón de Willow en el que se comentaba la
posibilidad de que Las Navas pueda disfrutar de una biblioteca acorde con las necesidades
de la localidad, que pueda servir de referencia
en la provincia y que no se vea coartada
su funcionamiento por la falta de espacio, hacia
una especial referencia al amontonamiento
de obras que dicha falta de espacio iba a
suponer en un futuro más o menos cercano. Sin embargo
nunca pensé que ello fuera a ocurrir tan rápido.
La semana pasada acudí a la biblioteca
municipal donde ya pude
constatar el triste panorama de ver los libros amontonados
en las mesas, o en cajas apiladas en la sala,
libros que debieran tener ya una ubicación correcta,
acorde al lugar en que se encuentran, pero que por
desgracia tienen que estar apilados en las mesas
de la sala. Además
los depósitos bibliográficos se encuentran llenos
y no cabe ni una obra más.
El panorama desde luego que es desolador,
sobre todo para aquellos a quien les guste la cultura
y la literatura, jamás
los libros deben tener un trato como el actual por
parte de los representantes públicos como están
teniendo en la biblioteca de las Navas del Marqués.
No
son los responsables directos de la biblioteca quienes
están sometiendo a tal maltrato a los libros,
puesto que los tienen dispuestos en la mejor forma
posible, y no tienen ningún reparo en prestar toda
su atención en mostrarte todos y cada uno de esos
ejemplares, pero esa no es la forma de disfrutar
de un centro de cultura tan importante en la vida
de una persona como es una biblioteca.
Si lo anterior roza lo esperpéntico, lo kafkiano y lo estúpido,
más lo es el que no
se ha dado un paso por la corporación municipal
para tratar de evitar la presente situación
sino que al
contrario se ponen trabas y barreras en el desarrollo
de un servicio social necesario en el nivel cultural
y de bienestar social del pueblo, circunstancias
estas que vienen a poner de manifiesto que Las
Navas del Marqués no dejará de ser un “pueblo”
en la más añeja de sus acepciones.
La situación de la biblioteca es de
total dejadez por parte de la corporación
municipal y en especial por el encargado de la biblioteca,
el concejal don Oscar Méndez Segovia, que
como encargado municipal de la biblioteca no ha convocado a la Junta de la misma en
más de un año, cuando las reuniones de la misma
deben hacerse cada tres meses.
¿Cómo es posible que esto?, ¿el ayuntamiento
desea acabar con la cultura del pueblo?, ¿acaso
hay intereses ocultos tras esta acción dolosa del
ayuntamiento?
Las respuestas las tiene Oscar Méndez
Segovia y el resto del equipo de gobierno del ayuntamiento,
si bien las ocultan y silencian.
¿Qué
tipo de mentalidad retrógrada puede desear acabar
con la cultura y la lectura?.
Sólo se me ocurre que la actitud dejadez
en las funciones del equipo gubernativo se deba
a que en anteriores elecciones municipales Purificación,
titular de la biblioteca se presentara por Izquierda
Unida. Si esta es la causa de la actual situación
deplorable no puede por menos tacharse de retrógrada,
obtusa y fascista la acción, mejor dicho la falta
de acción del equipo de gobierno.
Ha de saber el equipo municipal que
la cultura tiene artistas de izquierdas, de derechas
y de extremos y que sin embargo ello no es óbice
para reconocer que sus obras son dignas de atención;
de lo contrario la sociedad habría perdido gran
parte de su tesoro más importante que es la cultura
y la tradición, no se puede por tanto hacer depender la vida cultural de la directrices
y posicionamientos políticos, máxime cuando
todas las formaciones se posicionan en el centro,
progresista o reformista o cualquiera que sea la
nomenclatura que se quieran dar las diversas formaciones
políticas.
Los hechos hablan por sí solos, hacinamiento de libros, abandono de las cuestiones
administrativas y representativas de la biblioteca
por sus representantes municipales y por lo tanto
cercenamiento del desarrollo de la biblioteca municipal
con la consiguiente congelación de la misma y daños
a la población de Las Navas y en especial
la que acude a la misma con el fin de disfrutar
de los servicios que por lógica la misma debería
ofrecer y que por desgracia se ve privada de alguno
de los mismos.
Aún
no es tarde, los representantes municipales
pueden paliar la presente situación tomando cartas
en el asunto y brindar
la posibilidad a Las Navas de dotar a la biblioteca
municipal de aquellas necesidades que en la actualidad
presenta.
Hay que destinar una partida presupuestaria para una reorganización
de la biblioteca en el presente y diseñar
un plan de actuación para los próximos meses
y un plan
de actuación a largo plazo para el correcto
funcionamiento de la misma atendiendo a sus necesidades
espaciales y materiales.
Sobre las necesidades de espacio en
ese plan a medio y largo plazo hay que sopesar el
gran beneficio y escaso coste que supondría ampliar
la biblioteca sobre la actual sede del ayuntamiento
ahora que se va a trasladar el centro neurálgico
municipal a su nueva ubicación en la Plaza de la
Villa. No se puede perder esa oportunidad.
Los responsables municipales deberían
por un lado por ser un servicio social tomar cartas
en el asunto, abandonar su dejadez porque nunca
es tarde para potencial la vida cultural del municipio
y si estas dos opciones no les parecen ya de suficiente
peso hacerlo
como oportunidad electoral para las elecciones del
próximo año, pues la cultura como he dicho
entiende de política pero no debe verse coartada
por las actuaciones políticas o de lo contrario
no encontraríamos en la situación que sufrió
España casi durante cuarenta años.