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Los contenidos de la presente sección son pensamientos, críticas o reflexiones, por lo tanto son personales, pudiendo en ocasiones parecerte ilógicas, irracionales o simplemente absurdas, pero son mías, pero no por ello están exentas de tus consejos o críticas en el siguiente correo willowsadie@eresmas.com

 
 
 
 

LA “OPERACIÓN ASFALTO” EN LAS NAVAS: UNA MAYOR FISCALIDAD Y ERRONEA ACTUACIÓN URBANISTICA


Se ha podido ver y escuchar en Las Navas el término “Operación Asfalto”, expresión muy utilizada en Madrid por sus alcaldes, para catalogar el asfaltado de algunas calles de la localidad durante el pasado año.

No deja de ser significativo que se adopte tal expresión para una población como la nuestra, pero ya se sabe que todo lo que suene a progreso y a comparación con las grandes urbes da un toque de actualidad; sin embargo se obvia la connotación que tal acepción tiene en Madrid (calles cortadas durante semanas, desvíos  de tráfico y sobre todo atascos) pero queremos ser de lo más “in” aunque no deja de ser una acepción bastante snob. 

A los naveros que se le llame así al asfaltado de nuestras calle no nos importa mucho, sin embargo sí lo hace cuando tales obras de asfaltado, o “reasfaltado” suponen un aumento en la presión fiscal y además generan a largo plazo un nuevo hecho impositivo en forma de tasa o contribución especial, un problema añadido y una falta de eficacia. 

Decir que asfaltar es una actividad errónea supone faltar a la verdad, máxime cuando el asfaltado debe ser una actuación propia de ayuntamientos como el de Las Navas, que debe velar por reducir a la mínima expresión el número de calles que tengan un firme de tierra. Sin embargo esta actividad deja de ser tan eficaz en cuanto a sus fines cuando el asfaltado se convierte en “reasfaltado” de calles cuyo firme no presenta más defectos que los propios del transitar de personas y vehículos, y los consabidos baches hechos con ocasión de ejecutar la toma de agua y saneamiento para nuevas edificaciones. 

Así a ocurrido en las calles del “Barrio de La Bardera” en las cuales el equipo municipal llevó a cabo el pasado año el “reasfaltado”, esas calles no presentaban necesidad de que se acometiese tal actuación y sin embargo se procedió a la misma, quizás con el único fin de embellecerlas de cara a las futuras elecciones y como justificación de un gasto que debería haberse destinado a otras finalidades, ya sean estructurales o sociales que requieren de un apoyo mayor. 

Tal actuación innecesaria ha supuesto a los bolsillos de los ciudadanos un nuevo gasto en forma de hecho impositivo, dependiendo de los metros de fachada de la vivienda, que incluso supera los 200 euros, generando un aumento de la presión fiscal a soportar por todos los propietarios de viviendas, presión fiscal que nace de una actuación carente de lógica. 

Sin embargo la “Operación Asfalto” no cae sólo en éste error, sino que además adolece de un daño oculto mayor para todos, para el vecino al que le “reasfaltan” la calle que soportará nuevas tasas municipales y para todos que verán como parte del presupuesto municipal vuelve a derivarse hacia un capítulo presupuestario que debió quedar saldado con anterioridad. 

Tal situación surge por la forma de ejecutar el “reasfaltado”, y ello es debido a que en el planeamiento de asfaltado, no sólo de calles previamente asfaltadas no se tienen en cuenta las acometidas de agua y saneamiento; siendo esto así todo vecino que inicie una obra nueva tiene que conectar su nueva vivienda a los mencionados servicios y para ello ha de romper el asfalto haciendo una zanja para realizar dichas acometidas.

Tal zanja por supuesto supone ya un deterioro de la calzada, que aun siendo parcheada siempre supone o bien un bache o un montículo en el firme de la calle. Las Navas es un lugar donde la edificación de muchas de sus zonas aún están por llevarse a cabo puesto que aún existen cientos de edificaciones antiguas que en un periodo más o menos breve de tiempo serán derribadas y edificadas de nuevo y por cada una de ellas se tendrá que romper el asfaltado para realizar las ya consabidas acometidas. 

Esta actividad debe subsanarse, han de llevarse los servicios de saneamiento y aguas hasta el límite de cada una de las fincas que no tengan acometidas apropiadas a las canalizaciones y presiones actuales o futuras. 

Que ello supone un coste superior al simple del reasfaltado, es cierto sólo a medias, puesto que de no hacerlo aquella persona que tenga pensado construirse casa nueva y que vea como le asfalta su calle pagará su parte correspondiente,  tributos por apertura de zanja para acometidas, y además gastos de las acometidas para luego no tener una firme liso puesto que esa zanja supone parche posterior, y no librándose de que con posterioridad el Ayuntamiento considere que un número determinado de parches son causa suficiente para volver a “reasfaltar”, dando lugar a un nuevo tributo. 

Cabe argumentar que hay edificaciones que no tienen en ciernes ejecutar una reforma o demolición para nueva construcción. Ante esta postura se ha de abogar por el bien común, fin de toda corporación municipal, facilitando en su caso el pago mediante fraccionamientos o reducciones, o incluso estableciendo supuestos de exención para aquellas personas con rentas bajas, a las que hacer frente a dichos gastos suponen cuando menos un grave deterioro en su economía particular. 

Pero no sólo se ve perjudicado el ciudadano como individuo afecto por el asfaltado o “reasfaltado”, sino que además se perjudica como miembro de la comunidad al destinarse cantidades del erario público municipal a partidas con un índice de necesidad inferior al propio para acometerlas, de forma que se pierden recursos que desde luego deberían tener un mejor destino, destino en el cual tendrían más relevancia y presentarían una mayor eficacia y eficiencia dentro de la actividad municipal. 

Hay que evitar que la “Operación Asfalto“ en Las Navas siga un verdadero despropósito que lo acerca a muchos de los supuestos de los Hermanos Marx: primer asfaltado, tributo, apertura de zanja, tributo, reasfaltado, tributo, … y todo ello para seguir teniendo calles que presentan los parches de las ya mencionadas zanjas.

La actividad urbanizadora de un Ayuntamiento no puede contraponerse a la actividad edificadora de sus ciudadanos, al contrario han de buscarse fórmulas que articulen medios de colaboración y beneficio mutuo. 

Una medida de este tipo es atemporal, y se puede hacer efectiva en todos y cada uno de los planes de asfaltado que por la corporación municipal se ejecuten.


 
Willow 19.08.2004. Manda tu opinión a: willowsadie@eresmas.com  
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