CARTA
ABIERTA AL PSOE DE LAS NAVAS: EL DAÑO DE GENERALIZAR LO
INDIVIDUAL
Gustos, anhelos, fobias, y odios forman parte de la personalidad
humana, que lucha, en mayor o menor intensidad, por lograr
unas y apartar de sí las otras. Y eso parece ser la vida
la búsqueda del camino menos tortuoso que nos satisfaga
en la mayor forma posible.
Sin embargo
en cada esquina existe una disyuntiva, una encrucijada ante
la que el ser humano debe optar, algo que en ocasiones se
hace conscientemente y otras, guiada por el mero instinto.
En todas ellas el ser humano
adopta
una posición que después debe defender
de diferente forma ante el resto de la sociedad
o negarlo convirtiéndose en un hipócrita que además nunca se verá realizado personalmente salvo
que su vida se oriente por la vileza.
En esas “actitudes” se encuentra la fe,
la opción sexualidad, o los ideales políticos, circunstancias todas inherentes a la persona como ser individual.
En lo relativo a los ideales
políticos, no puede decirse que el individuo nazca con ellos
predeterminados, sino que
las circunstancias de Ortega marcarán la
inclinación del tallo a la izquierda o a la derecha, que
nunca ha existido un árbol perfectamente recto.
Y una vez se asumen
esos ideales,
devienen en un compromiso, mayor o menor, con el transcurrir de la sociedad del momento, pasado,
presente o futuro, y que el ciudadano debe
proceder a defender,
con mayor o menor vehemencia ante sus semejantes,
si así lo estima o retraerse ocultando para sí sus pensamientos.
Estos ideales
dieron lugar a agrupaciones obreras y políticas en el siglo
XIX y XX que pusieron en conocimiento de los gobiernos que
la sociedad pensaba y que ese pensamiento se defendería
hasta lograr las metas estimadas.
Hoy en día
la política parece ya no concienciar tanto a los ciudadanos,
que no se comprometen de igual manera con los partidos de
la misma manera que se hizo desde finales de los 60 hasta
mediados de los 80, si bien los ideales políticos individuales
no hayan desaparecido.
Pero tanto antes como ahora
nadie está
legitimado para proclamar los ideales de alguien en su nombre
sin que exista consentimiento para ello.
Algo que ha ocurrido en el PSOE
de Las Navas que en su boletín número 3 publicado recientemente
adjunta como colaboración un artículo bajo el rótulo “EL
NAVIERO Y LA SOCIEDAD NAVIERA”.
En esta colaboración, que
se reproduce en el Foro de la página Web “elnaviero.com”,
Ismael
Sastre hace una breve reflexión de la tradicional naturaleza
de la sociedad navera y lo que la página ha supuesto de revulsivo en la misma,
colaboración que finaliza a modo de firma con la dirección
de la página
www.elnaviero.com.
Desde el punto de vista crítico
diré que
no puede concluirse, en ningún caso, una
colaboración sino es con la firma del colaborador.
Y siendo esto así a nadie se le escapará
que la alusión a el
naviero a pie de artículo permite pensar que todos
cuantos hacemos el
naviero estamos de acuerdo, no ya con el contenido
del artículo, sino con que el mismo aparezca en nombre de
todos en el boletín del PSOE navero.
Ahondando más aún, me consta
que ante
la solicitud de colaboración la respuesta de Ismael fue
afirmativa, pero dejando clara constancia que la misma se
hacía a título personal.
Personalmente existen
pocas cosas que pueden
molestarme más que se me imputen cosas que no he hecho, y esta es una de ellas, y como decía anteriormente
cada uno ha tener derecho a defenderse.
Me gustaría pensar que todo
ha sido un descuido, un error del PSOE al transcribir el
artículo, un olvido en recoger su autor, no creo que sea
una dejadez pues en este tipo de publicación se lima hasta
el último detalle pues en ella va depositada parte de la
esperanza del PSOE de despertar a la opinión pública navera
ante las próximas elecciones municipales.
Y si no creo ni una cosa ni
la otra sólo
me cabe pensar que existe intencionalidad en la actuación, no en el hecho de que todos los que
hacemos el naviero quedemos englobados en el artículo, sino
en utilizar el nombre de el naviero como red de pesca de
aquellos naveros despiertos o que la página ha servido como
despertador a fin de llevarlos al puerto local socialista.
No puedo por menos que denunciar
el uso
ilegítimo que de el
naviero se ha hecho por el Partido Socialista
que con su arranque oportunista ha involucrado directa e
indirectamente a un grupo de personas en una decisión personal,
sin saber si dichas personas estarían dispuestas a que tal
relación exista o no.
Por mi parte
no puedo aceptar que se me incluya bajo el manto de
el naviero como artífice de dicha colaboración. Espero
que el PSOE acepte esta la realidad, que no el error, y
emita una nota en la que aclare lo acontecido, si ello es
posible.
Como carta
abierta que es, la firmo, no vaya a ser el resto de partidos
políticos que se presentan a la alcaldía tengan a bien utilizarla
como propio de “elnaviero”, algo para lo que desde luego no están autorizados
en ningún extremo.