Los
párpados, en los ojos alelados, se alzan para mirar pasar
el tiempo. Las agujas del reloj marcan los segundos, inexorables.
No se puede parar el tiempo, no se puede parar el tiempo de
la sangre. Es ley de vida.
‘la
tierra empapada de sangre y los kepis riéndose burlones’
Y,
por lo visto, leído u oído en Servia o Chechenia, Palestina
o Irak, por ejemplo -son sólo unos pocos ejemplos de actualidad-
en serio, pero que muy en serio, no guarda ningún misterio,
¿verdad, tú, Dimbokro-Madrid?
‘y
en los caminos las siniestras carretas del encono’
El
tiempo pasó y el tiempo llegó cargado de historia a nuestras
puertas. África escudriñada y esclavizada. África martirizada
y asesinada. África horadada y expoliada. Los que hacen la
historia, a su capricho, porque pueden por ahora, han azuzado
a unos hombres contra otros, como a perros. Y ahora ¡qué gracia!
se sorprenden por sus mordiscos.
‘medito
sobre el vietnamita inclinado frente al arrozal’
Pues
tendrán que ponerles bozales, atarles las patas al potro de
tortura o por el contrario pedirles por favor que escojan
bien los blancos. Pero lo que es fuerza moral, en su mirada
de civilización occidental, está bajo mínimos: casi no pesa
nada su magín. Me avergüenzo de las fechorías realizadas en
nombre de dicha civilización y las condeno. Cualquier persona
honesta haría lo mismo.
‘en
el forzado del Congo hermano del linchado de Atlanta’
Ahora
bien, ¿pertenezco, yo, a esa, que llaman, civilización occidental?
Bueno, si y no: así de jesuítico: si, porque estoy encerrado
en ella como el pájaro en la jaula o el prisionero en la celda
de la cárcel. Soy un preso de una tal ‘civilización no sé
que más’.
‘reflexiono
sobre el caminar macabro del silencio’
No,
en cuanto que no comulgo con sus ideales, con sus normas...
por lo cual aspiro a la Libertad; quiero romper las cadenas
que me tienen aherrojado, como pobre trabajador, a su muro
ensangrentado.
‘cuando
pasa el ala de acero sobre las risas apenas germinadas’
Como
hombre, como habitante del planeta llamado Tierra, anhelo
a poder caminar por él limpio de amenazas: cárceles, barreras,
fronteras, religiones, intereses crematísticos…
‘Dimbokro
Pulo Cóndor’
…
tuercen las discusiones, los debates, hacia sus faltriqueras;
como hombre ‘pobre comedor de manzanas’, según la expresión
de Pablo Neruda; o como un hombre ‘desnudo como los hijos
de la mar’, que decía Machado (Don Antonio)… en ambos casos
soy libre como el pájaro.
‘ellos
creían en las cadenas que asfixian la esperanza’
Y
el ‘fautor de mi destino’, tal como le recordaba Luis Vives
al eminente, pero cobardica, Don Erasmo, que dicen de
Rótterdam; y puedo desligarme de los unos, occidentales y
de los otros, orientales y no ser más que un hombre, pobre,
libre, trabajador.
‘en
las miradas que se apagan bajo el sudor interminable’
Decía
que podía desligarme como hombre pobre, libre y trabajador
de los unos y de los otros. Nada original, por otra parte,
puesto que eso es, precisamente, lo que han hecho cientos
de miles, sino millones de españoles, días pasados.
‘sin
embargo fue el sol lo que surgió de nuestra voz’
Yo
no tengo culpa en el robo de otros pueblos. No he participado
en las atroces matanzas cometidas en Sudáfrica, en Argelia,
en Somalia, En Nigeria, en Madagascar, en Costa de Marfil…
Lo juro, por lo más sagrado: por mis padres, por mis hijos,
por Puri, mi esposa, por mis hermanos, por mis camaradas y
mis amigos.
‘desde
las sabanas a las junglas’
No
he propiciado, en modo alguno, el asalto a sus riquezas. Por
lo que puedo juzgar, y juzgo, el robo cometido, el asesinato
perpetrado por el colonialismo y por el imperialismo feroz,
a lo largo de la historia; historia de dolor, de sangres y
de lágrimas que han traído estos lodos.
‘nuestras
manos apretadas en el abrazo del combate’
Estoy
libre de culpa y puedo tirar la primera piedra contra sus
cristaleras.
‘enseñan
a los que sollozan vislumbres del futuro’
‘Dimbokro Pulo Cóndor //
(Madrid,
11 de marzo de 2004) ¿sientes el
trajinar de la savia profunda? // es la balada de los muertos
// canción que nos llevará a los vergeles de la vida’
*
(En 1950 las fuerzas colonialistas cometen la masacre de Dimbokro,
Costa de Marfil)
*
Del libro ‘Coups de pilon’ (París, ediciones Présence Africaine,
1956 y 1961)
*
Este gran poeta nació en Burdeos (Francia) el 9 de julio de
1927, de padre senegalés y madre camerunesa. Era sobrino de
Aliún Diop, fundador de la revista Présence Africaine. Murió
en accidente de aviación, junto a su esposa, el 25 de agosto
de 1960 en las cercanías de Dakar. Su poema más famoso es
el siguiente que seguro interesarán a los lectores de 'elnaviero':
‘El Blanco mató a mi padre //mi padre era altivo // El Blanco
violó a mi madre // mi madre era bella // El Blanco agobió
a mi hermano bajo el sol de los caminos // mi hermano era
fuerte // El Blanco volvió hacia mi sus manos rojas de sangre
// negra // y con su voz de amo: ¡Eh boy, una butaca, una
toalla, agua!